EN CADA EDUCANDO ATENDIDO POR EL IHEA, EXISTEN HISTORIAS QUE DEJAN HUELLA

San Agustín Tlaxiaca, Hgo., 20 de abril de 2017

EN CADA EDUCANDO ATENDIDO POR EL IHEA, EXISTEN HISTORIAS QUE DEJAN HUELLA

Hablar de la labor de alfabetizar que se realiza en el Instituto Hidalguense de Educación para Adultos (IHEA), va más allá de metas por alcanzar, estadísticas que cumplir o certificados por entregar, es vivir junto a cada joven o adulto sus historias de vida, caminar a su lado a través del conocimiento y de las oportunidades de superación que existen para ellos.

Una de estas historias es la de Juana García Aguilar, originaria de la comunidad de Tezoantla, perteneciente al municipio de Mineral del Monte, quien a sus 48 años de edad se encuentra cursando la primaria en el círculo de estudios del IHEA, ubicado en el Hospital General de Pachuca, al cual llega puntualmente todos los miércoles para aclarar las dudas surgidas en la semana, mientras atiende y combina las labores del hogar con el estudio.

Nos acercamos a ella para conocer más a fondo su historia, fue entonces que le preguntamos ¿por qué motivo abandonó sus estudios en la infancia?, estremecida y con voz entrecortada, respondía “mi mamá me sacó de la escuela, ya no quiso que siguiera estudiando, prefirió que me pusiera a trabajar con ella, por eso solamente pude estudiar hasta el quinto año de la primaria”.

Mientras se seca las lágrimas y toma aire, Juanita continua diciendo “me levantaba a las cinco de la mañana para ir a traer leña, después regresaba a la casa para ayudar con el quehacer, así fue pasando el tiempo, me casé, formé mi familia, pero hoy tengo la oportunidad de poder estudiar gracias al IHEA y quiero aprender”.

“Mi hija con la que ahora vivo aquí en Pachuca me anima y me dice que yo puedo lograr lo que me proponga, esas palabras me llenan de alegría al ver que en mi familia ahora tengo ese apoyo para alcanzar mi sueño de estudiar la primaria, la secundaria y tal vez la preparatoria”.

“Siento, que hay varias mujeresque son ejemplo, y yo quiero serlo para mi nietecita, a quien le digo que debe estudiar y aprovechar que sus papás la llevan a la escuela ya que hay muchos niños que como yo, cuando pude aprender, pero sin recursos económicos, ni las posibilidades de comprar las libretas o los uniformes.

“Hay que echarle ganas, hay que estudiar, ya que es un bien para todos, para que uno se sienta orgulloso y así cuando nos demos cuenta ya terminamos la primaria obtenemos nuestro certificado y seguimos con la secundaria”.

“Ahora cada vez que puedo me acerco a los jóvenes para decirles que aprovechen el tiempo para estudiar, porque más adelante, uno se va a arrepentir, cuando se busque conseguir un trabajo y no se los puedan dar por la falta de preparación, tienen lo más valioso e importante que es la juventud, la fuerza necesaria para alcanzar sus sueños” finalizó, Juanita.