IHEA ATIENDE A 121 JORNALEROS AGRÍCOLAS MIGRANTES

Como lo instruyó el gobernador del estado Omar Fayad Meneses, de ofrecer cobertura en educación, y que esta sea de calidad, el Instituto Hidalguense de Educación para Adultos (IHEA), año con año ofrece un servicio de alfabetización y educación básica integral a Jornaleras Agrícolas Migrantes (JAM) que llegan al estado y que debido a su alta movilidad no pueden asistir a la escuela de manera tradicional.

Este año las y los asesores educativos del IHEA se encuentran atendiendo a un total de 121 JAM´s, que se establecen en campamentos de los municipios de Francisco I. Madero y Mixquiahuala, así lo dio a conocer la formadora Especializada de la Coordinación Regional de Actopan del IHEA, Claudia Jazmín Hernández Mendoza.

Indicó que como cada año, ante la complejidad de la atención a la población jornalera, debido a su alto grado de movilidad y carencias, y como parte de la Estrategia para la Atención de los Jornaleros Agrícolas y sus Familias, el IHEA lleva a cabo acciones de coordinación con distintas dependencias, entre las que destacan, la Secretaria de Desarrollo Social (SEDESOL), la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Programa de Educación Básica para Niños y Niñas de Familias Jornaleras Agrícolas Migrantes (PRONIM).

Además de todas las actividades que realiza cada dependencia para apoyar a este sector de la población, se realizó una Feria de Apoyos y Servicios Institucionales, con el propósito de acercar la ayuda de las instituciones a los JAM y a la vez, asegurar una mayor cobertura, inclusión y equidad, entre este grupo de la población.

Claudia Jazmín Hernández, indicó que en dicha feria se difunde los servicios del IHEA, con el objetivo de alfabetizar y certificar los conocimientos de primaria y secundaria de estos trabajadores del campo, a quienes además, se les imparten cursos con temáticas útiles para la vida diaria.

Finalmente detalló, que la conclusión de la educación básica para los JAM, es un proceso largo y desafiante, tanto para las figuras educativas, como para los propios usuarios, dada la movilidad constante de las familias y grupos, lo que dificulta la continuidad educativa, ya que este sector de trabajadores del campo permanece en promedio tres o seis meses en cada región y cambian de ubicación geográfica en busca de trabajo.